Hay meses que llegan con más fuerza que otros, meses que parecen traer mensajes, señales, giros y regalos envueltos en incertidumbre.
Noviembre es uno de esos, un mes de cierre y apertura, de despedidas y también nuevos comienzos.
En medio de esa magia, me encuentro aquí, escribiéndole a la vida, recordándome que todo lo que intento controlar, también me está intentando enseñar algo.

Soltar el control
Hoy elijo hablar sobre soltar el control, eso que suena tan sencillo de dientes para afuera, pero que en la práctica cuesta sobre todo cuando no tenemos la guía, las herramientas adecuadas o el norte claro.
El fin de semana pasado, en el concierto de Shakira, recibí un mensaje que ufff me llegó directo: “Suelta el deseo de controlar todo.”

Mi día a día tiene estructura, rituales, rutinas, entre otros sistemas y aunque para muchos eso suene aburrido, a mí me encanta.
Pero he notado que últimamente, cuando algo o alguien amenaza esa rutina, reacciono, me da rabia, me pongo tensa, como si la vida me sacara del guión que yo misma escribí.
Aunque después lo suelto, en el momento genera mal ambiente y me doy cuenta de que me estoy perdiendo de lo más lindo de la vida: lo impredecible, las sorpresas, los misterios y definitivamente no estoy dispuesta a perderme más de estos tesoros.

La próxima semana viajo; lejos de mis cuatro paredes, de mis hábitos, de mis rutinas cotidianas y aunque siento un leve susto, un pequeño vacío, declaro que voy a fluir con las personas, con las circunstancias y sobre todo dentro de mí.
Estoy dispuesta a compartirme y a intimar con el presente, a confiar en que las oportunidades pueden aparecer en un encuentro fortuito, en una canción sin previo aviso, en una conversación con un desconocido.
¡Será mi intuición la encargada de guiarme, de crear, de conectar!

Este mes elijo hacer las cosas desde el corazón, sin expectativas, sin esperar nada a cambio, solo porque me nace, solo porque es lo correcto según mi visión y mis valores.
Viajar, al final, es abrir la mente y mirar la vida desde otra perspectiva; más amplia, más poderosa, más mágica.
¡Así que aquí estoy noviembre!
Dispuesta a soltar para descubrir, a viajar ligero, a amar más y criticar menos, a agradecer más y quejarme menos.
Gracias vida, por recordarme que no todo tiene que estar bajo control para que todo esté en orden.
"Soltar no es perder el rumbo, es confiar en que la vida también sabe guiarte."
Guía para soltar el control
No siempre necesitamos hacer una maleta para movernos, a veces, el verdadero viaje empieza adentro, en los pequeños gestos del día a día.
Si sientes que tu rutina te da seguridad, pero también te está apagando la chispa, aquí van algunas formas simples de salir de la zona de confort y abrir espacio para lo nuevo:
- Haz algo cotidiano de forma diferente:
Cambia el camino al trabajo, la mano con la que te cepillas o el lugar donde meditas. Los micro-cambios despiertan nuevas conexiones en el cerebro y te recuerdan que nada está fijo. - Deja un espacio vacío en tu agenda:
El control ama lo predecible, pero la vida necesita huecos para sorprenderte. Deja una tarde sin planear y permite que algo espontáneo ocurra. - Di “sí” a algo que normalmente evitas:
Aceptar una invitación inesperada, compartir una idea, iniciar una conversación incómoda. Cada “sí” consciente abre puertas que el miedo suele mantener cerradas. - Escucha sin anticiparte:
En vez de preparar lo que vas a decir, simplemente escucha. A veces, la vida habla a través de otros. - Haz algo solo por el placer de hacerlo:
Sin metas, sin resultado. Cantar, bailar, escribir, correr solo porque te conecta contigo. - Agradece lo que no salió como esperabas:
Ahí, justo en lo imprevisto, es donde más creces.

Diseñar lo que viene
Cada viaje, tanto externo como interno, me recuerda que crear mi camino no se trata de tenerlo todo claro, sino de atreverme a caminar con confianza, incluso en la incertidumbre, de escuchar lo que mi cuerpo, mis pasos y mi corazón me van mostrando.
Por eso, este noviembre también marca el inicio de un nuevo ciclo: “Diseña tu propia carrera 2025.”
Un espacio para conectar con tu propósito, crear desde la intuición y construir un año más alineado con quien eres hoy.
Te invito a tomarte un momento para imaginar:
¿Cómo sería tu carrera y tu vida si dejaras de correr desde la exigencia y empezaras a hacerlo desde el alma?

