El running no es saludable

Al menos, no siempre.

Suena contradictorio y quizá por eso vale la pena decirlo porque durante años nos vendieron la idea de que hacer deporte es sinónimo de salud.

Que si corres, que si entrenas, que si tienes un cuerpo fuerte, entonces estás bien.

Pero no siempre es cierto porque puedes correr una maratón y no saber escuchar tu cuerpo.

Puedes tener el porcentaje de grasa ideal y vivir con ansiedad.

Puedes subir una foto sonriendo en la meta, mientras por dentro te sientes completamente solo.

¡No comas cuenta de todo!

El deporte no nos vuelve automáticamente saludables, nos vuelve más visibles.

Amplifica lo que ya somos y si no aprendemos a escucharnos, también puede convertirse en otra forma de escapar.

Hace unas semanas empecé un proceso de rehabilitación por una tendinitis en mi mano.

¡Que vaina más lentaaa y frustrante!

Hay días en los que parece que nada cambia, pero mientras hacía cada ejercicio entendí algo.

El cuerpo siempre habla, la pregunta es:

¿Cuánto tiempo tardamos en escucharlo?

Muchas veces no nos lesionamos de un día para otro, nos lesionamos después de ignorar cientos de pequeñas señales.

Lo mismo pasa con la vida.

No dejamos de confiar en un instante, no llegamos al agotamiento en una semana, tampoco nos desconectamos de nosotros de un momento a otro.

Simplemente dejamos de escucharnos.

Vivimos en una época donde parece que todo el mundo está bien.

Las redes sociales nos muestran cuerpos fuertes.

Medallas, récords personales, sonrisas, pero rara vez muestran las dudas.

Las lesiones, el miedo, las noches en las que pensamos en abandonar y eso crea una ilusión peligrosa.

Creemos que estar bien se ve bien, cuando muchas veces estar bien se siente muy diferente a como se ve.

Por eso estoy construyendo la visión de Runners Quánticos.

No como otro grupo de entrenamiento tradicional, sino como un lugar donde los corredores podamos dejar de fingir que siempre estamos fuertes.

Un espacio donde sea natural decir:

"Tengo miedo."

"Estoy cansado."

"No sé qué hacer."

"Me duele el hombro"

Porque la vulnerabilidad no nos hace débiles, nos vuelve humanos.

Estoy comprometida con que Runners Quánticos sea un espacio de prevención, antes que de reparación.

No porque los médicos no sean indispensables, sino porque creo que podemos llegar mucho antes.

Podemos aprender a respirar antes de colapsar.

A movernos antes de enfermarnos, a hablar antes de explotar, a descansar antes de rompernos, a pedir apoyo antes de sentir que todo está perdido.

Creo profundamente que somos mucho más que músculos.

Somos cuerpo, somos emociones, somos historia, somos relaciones, somos respiración.

También somos silencio, somos naturaleza y somos movimiento.

Entonces cuando una de esas partes deja de ser escuchada, todo el sistema empieza a pedir atención.

Mi misión ya no consiste solamente en apoyarte a correr más kilómetros, consiste en apoyarte a volver a ti.

A través del movimiento.

La escritura, las preguntas difíciles, la presencia, la respiración, la flexibilidad y la naturaleza.

Y conversaciones que quizá nunca habías tenido contigo mismo.

Vivimos en un mundo diseñado para mantenernos distraídos, acelerados y comparándonos constantemente.

¿A qué costo?

Por eso creo que hoy entrenar el cuerpo ya no es suficiente.

Necesitamos entrenar la atención.

La calma, la empatía, la capacidad de sentir, la capacidad de escucharnos y la capacidad de volver a confiar.

En nosotros, en los demás y en la vida.

Yo elijo ser un medio de posibilidad y de esperanza.

No porque crea que la vida siempre será fácil, sino porque he descubierto que incluso en medio del dolor, es posible construir una forma distinta de habitarla.

Y quizá esa sea la verdadera salud.

No correr más rápido, sino vivir con más consciencia.

De esto se trata Kilómetro Interior, un espacio de entrenamiento para una comunidad alineada con el running no para correr más rápido y más km, sino como un camino para volver a nosotros mismos, más humanos y presentes.

"Todos queremos ser vistos, escuchados y entendidos porque a veces, lo único que necesitamos es un lugar lo suficientemente seguro para volver a ser nosotros mismos."

Y si algo dentro de ti se mueve, te espero en Kilómetro Interior.

¡Un abrazo RQ!