El martes Colombia quedó eliminada del Mundial.

Confieso que también sentí ese vacío.

Durante unos días volvimos a creer, nos ilusionamos, nos reunimos frente a una pantalla, gritamos goles, sufrimos cada minuto y por un instante, recordamos lo bonito que es sentirnos parte de algo más grande, a pesar de nuestras diferencias.

Hoy duele.

Pero mientras caminaba pensaba en una frase que siempre me ha acompañado:

"Fue eterno mientras duró."

Y otra que, aunque hemos escuchado mil veces, quizá nunca terminamos de comprender:

"No llores porque terminó. Sonríe porque sucedió."

Vivimos queriendo congelar los mejores momentos.

Un viaje.

Una carrera.

Una conversación.

Una persona.

Una victoria.

Un domingo cualquiera.

Pero la vida nunca nos prometió permanencia.

Nos prometió experiencia.

Ahí entendí que volver a los básicos también significa volver a agradecer.

Porque damos por sentado demasiadas cosas.

La salud.

La familia.

Poder salir a correr.

Un café con un amigo.

El sol de la mañana.

El cuerpo que todavía responde.

La oportunidad de intentarlo otra vez.

Y solo cuando algo termina entendemos el privilegio que era tenerlo.

Quizá por eso amo tanto correr.

Porque ninguna carrera puede quedarse para siempre.

Cruzas la meta...

Y termina.

Pero justamente ahí nace su belleza.

No puedes guardar un kilómetro.

Solo puedes vivirlo.

Creo que el problema no es que las cosas terminen.

Es que muchas veces esperamos a que terminen para darnos cuenta de cuánto las amábamos.

Y qué desperdicio sería vivir así.

Esperando la nostalgia para empezar a agradecer.

Volver a los básicos también es eso.

Abrazar más.

Mirar más.

Escuchar más.

Respirar más.

Agradecer antes.

Porque un día, sin avisar, el partido termina.

La carrera termina.

El viaje termina.

La infancia termina.

La vida de quienes amamos también terminará.

Y ojalá ese día podamos decir sin arrepentimiento alguno:

"Fue eterno mientras duró."

Así que el mensaje siempre será volver a los básicos, para recordar nuestra humanidad.

Significa recordar que la vida no se mide por lo que logramos acumular.

Se mide por nuestra capacidad de estar presentes, mientras las cosas hermosas todavía están ocurriendo.

Rice & Shine RQ!